Estamos en otoño, con el invierno a la vuelta de la esquina, la estación que tanto temen muchas personas, porque el 80% de los resfriados se producen en esta época. Con la bajada de temperaturas y el aumento de la humedad, somos más susceptibles a los virus y bacterias nocivos, que ponen a prueba nuestras defensas. Los niños y las personas de más edad son los más sensibles a estos riesgos, puesto que su sistema inmune es más débil. Los adultos experimentan entre dos y cuatro resfriados al año, y los niños pueden llegar a padecer hasta diez.
Además hay otras afecciones como neumonía, gripe, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, etc, que con el descenso de las temperaturas, provocan una disminución de las defensas, favoreciendo la aparición de enfermedades infecciosas que aumentan con la llegada del otoño, se estabilizan durante el invierno y descienden en primavera.
Pero no todo es por culpa del frío. Tu sistema inmunitario sufre a diario agresiones de elementos externos: infecciones , efectos secundarios de ciertos medicamentos, carencias de micronutrientes esenciales, el envejecimiento o el estrés. Pero existen hábitos que van a ayudar a nuestro sistema inmunitario para combatir todas las agresiones a las que tenga que hacer frente. ¿Te animas a practi carlas?
1. Aliméntate bien
Existe una relación directa entre una nutrición adecuada y el sistema inmunológico. Con una buena alimentación, nuestro organismo estará fuerte y en forma para hacer frente a las agresiones externas. Una alimentación completa y equilibrada, no sólo tu sistema inmunológico estará mejor, sino que el resto del organismo te lo agradecerá.
Es tán fácil como seguir la Dieta Mediterránea.
Reduce el consumo de carne roja.
Elimina los productos procesados.
Pon en tu dieta alimentos ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos esenciales como los frutos secos y aceite de oliva. Aportan vitamina E y polifenoles.
Súmate a la norma de las 5 piezas de rutas, verduras y hortalizas al día.
Y sobretodo, cereales integrales y legumbres, excelentes fuentes de vitaminas, minerales y fibra.
2. Practica ejercicio
Apúntate a cualquier deporte que te guste y practícalo al menos durante una hora tres días en semana. Si no puedes, sal a caminar durante media hora cada día, todo es acostumbrarse y lo agradecerás.
El ejercicio, además de estimular tu sistema inmunitario, fortalecerá tus músculos, favorecerá la salud de tus huesos e incrementará tu resistencia física, factores que aumentarán tu vitalidad.
Los beneficios de la actividad física son evidentes, pero sin pasarse. Practica un ejercicio moderado, que combine rutinas aeróbicas con rutinas de fuerza adaptadas a tu edad y capacidad física.
3. Mejora tus horas de sueño
Intenta dormir las horas que necesitas, pues la falta de descanso no sólo te impide afrontar el día siguiente con energía, sino que afecta a tus defensas, que se verán debilitadas.
Una buena norma que favorece al sistema inmunitario consiste en dormir una media de ocho horas diarias e intentar mantener horarios de descanso regulares.
4. Controla tu estrés
El estrés es algo normal, que se convierte en un problema cuando estamos sometidos a condiciones de elevada intensidad y duración. Puede alterar tu periodod de sueño, producir taquicardias o contracturas musculares. Esto se puede llegar a un debilitamiento progresivo del sistema inmunitario, lo cual tiene relación directa con la elevación de una hormona llamada cortisol, que aumenta en el torrente sanguíneo cuando estamos en tensión de forma habitual.
5. Suplementos
En Farmacia Almassil, podemos recomendarte suplementos para reforzar tu sistema inmunológico que favorecen tu bienestar. Encontrar el equilibrio es fácil si tomas los productos que más se adapten a tus circustancias y necesidades. Cada persona es un mundo y estamos a tu disposición para facilitarte esa “ayudita” que necesitas. Tanto tú como tu sistema inmunológico lo van a agradecer.
